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Animal Healing

Animal Healing: Reiki y Mediumnidad para tus Animales

Nuestros animales respiran, viven, sufren y sanan de la misma manera que nosotros. Están a nuestro lado para acompañarnos, protegernos y guiarnos, aunque muchas veces no nos demos cuenta.

De la misma forma que nosotros nos sentimos desbalanceados, ellos también lo sienten, y así como nuestro cuerpo energético sufre bloqueos, el de ellos también.

Mi conexión con los animales

Esta es la parte que me conecta con mi niña interior: crecí en una granja, y solía pasar gran parte de mis horas jugando con los animales, comunicándome con ellos, intentando curarlos — incluso enterraba a los que encontraba ya habiendo partido de este plano.

Hoy descubrí que, a medida que mi canal fue limpiando y sanando, esa reconexión con la naturaleza y los seres del reino animal se restableció. Tanto así que sentí el llamado de aplicar mis conocimientos de trabajo energético en animales.

Las primeras en recibir fueron las perras de una de mis hermanas — dos sesiones a distancia que marcaron un antes y un después en mi camino. Después hice una sesión al perrito de su pareja, a quien yo no conocía en persona, y la conexión y su apertura me enseñaron que esto no se trataba de algo desde mi mente, sino puramente desde mi corazón y mi canal. Así descubrí que hay un regalo en mí, y que quiero salir a entregarlo al mundo.

¿Cómo funciona una sesión?

Las sesiones se pueden hacer a distancia o en persona, y duran entre 45 y 60 minutos. Idealmente, el animal necesita estar en un entorno calmo, con al menos unas horas de tranquilidad después de la sesión.

¿Cuándo pedir una sesión?

Se puede pedir una sesión por distintos motivos:

El proceso

Cada ser vivo es diferente. Algunos están más abiertos a recibir sanación que otros, y así también algunos son más comunicativos que otros al compartir mensajes. Pero como siempre digo: lo que sucede en el momento es lo que está listo para suceder. Todo este trabajo se hace con y desde el amor, así que nada es forzado y nada puede lastimar.

Al final comparto con la persona lo que percibí y recibí. Esto puede incluir alguna recomendación, un cambio de hábito, o algo que quizás para mí no tiene sentido, pero para ellos sí.

Sanar a tu animal es también sanar el vínculo que los une.

Esto no reemplaza ningún tratamiento médico o veterinario.